Miles de familias de la región Huasteca dependen directa o indirectamente de la producción de caña de azúcar, actividad que, según productores locales, enfrenta un deterioro económico derivado de políticas públicas recientes, altos costos financieros y bajos precios en las preliquidaciones del ciclo actual.
Productores señalaron que la actividad ha dejado de ser rentable en San Luis Potosí, debido a cobros que consideran injustificados, altas tasas de interés en créditos agrícolas, descuentos y castigos aplicados durante el proceso productivo. Indicaron que, pese a estas condiciones, continúan firmando las preliquidaciones con la expectativa de recibir algún ajuste económico hacia septiembre, cuando concluye el ciclo azucarero.
En la zona de abasto de los ingenios Beta San Miguel, en El Naranjo; Alianza Popular, en Tamasopo; así como Plan de San Luis y Plan de Ayala, en Ciudad Valles, productores afirmaron que mantienen el cultivo principalmente para conservar el acceso a la seguridad social vinculada a la actividad cañera.
De acuerdo con los productores, la región Huasteca ha enfrentado durante los últimos cuatro años sequías prolongadas. Aunque en la zafra 2025-2026 se registraron lluvias suficientes que permitían prever una buena producción, señalaron que el bajo precio del azúcar ha limitado los ingresos del sector, situación que atribuyen a la entrada de azúcar de contrabando a precios reducidos en el mercado nacional.
Entre los factores que, según indicaron, agravan la situación se encuentran la competencia con la fructosa estadounidense, las afectaciones climáticas y la propagación de plagas.
Productores señalaron que la caída del precio por tonelada en un 10 por ciento ha paralizado el mercado nacional, impactando directamente sus ingresos. Asimismo, afirmaron que prácticas de dumping reducen los precios hasta en la mitad de la tarifa doméstica, lo que dificulta la viabilidad de las ventas internacionales.
Indicaron también que actualmente miles de productores mantienen créditos en carteras vencidas que se renuevan anualmente con instituciones financieras, situación que ha provocado incumplimientos de pago por parte de agrupaciones cañeras y el retiro de financiamiento, lo que limita los recursos disponibles para el mantenimiento de los cultivos.
En este contexto, trascendió que ingenios azucareros del Grupo Santos en la Huasteca Potosina buscan reorganizar la producción mediante esquemas de apoyo directo a productores y modernización de los campos cañeros bajo un modelo de control operativo directo por parte de la industria, sin la intervención de organizaciones cañeras tradicionales.
De acuerdo con información difundida en la región, el esquema contempla otorgar créditos directos, supervisar la producción y administrar las finanzas de los campos, mediante figuras como Sociedades de Producción Rural (SPR), lo que implicaría un modelo similar al arrendamiento o adquisición de tierras para asegurar el abasto de caña a los ingenios.
En la zona de abasto del Ingenio Plan de Ayala, se indicó que el Grupo Santos ya cuenta con cientos de hectáreas bajo este mecanismo, con el objetivo de garantizar el suministro de materia prima a la fábrica sin intermediación de agrupaciones cañeras.
De acuerdo con Amanecer Huasteco, productores señalaron que la inversión en el campo puede representar una oportunidad de modernización, aunque advirtieron que la actividad se encuentra regulada por la Ley de la Caña de Azúcar.
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