El norte argentino avanza en la transición energética a través del aprovechamiento de la caña de azúcar, con el bioetanol como una alternativa clave para diversificar la matriz energética y fortalecer las economías regionales, según un informe del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT).
En un contexto global marcado por la búsqueda de fuentes renovables, el bioetanol se posiciona como un componente esencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y dinamizar la economía del interior del país. La Argentina se consolida como referente regional en la producción de biocombustibles, impulsada por el potencial energético de la biomasa generada por el sector agropecuario.
La producción de bioetanol a partir de caña de azúcar tiene su epicentro en las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy, donde el desarrollo tecnológico y la articulación público-privada consolidaron un polo bioenergético que abastece al mercado interno, contribuye a la reducción de emisiones y fortalece las economías regionales. Tucumán lidera la producción del Noroeste Argentino (NOA) con un aporte equivalente al 60% del bioetanol nacional, lo que refuerza su papel estratégico en la diversificación energética del país.
Durante los últimos 15 años, el sector sucroalcoholero de Tucumán experimentó una expansión sostenida en la superficie destinada al cultivo de caña. En 2010 se registraban alrededor de 225.000 hectáreas cultivadas; para la zafra 2025, la superficie cosechable se estimó en 301.770 hectáreas, lo que representa un crecimiento de 34%. Este avance se atribuye al aumento de la demanda de bioetanol, a las mejoras tecnológicas en el cultivo y a la reconversión de tierras agrícolas.
Tucumán cuenta con una infraestructura agroindustrial consolidada, compuesta por 14 ingenios azucareros, 10 destilerías y siete plantas deshidratadoras. Este sistema productivo permite transformar el jugo y la melaza —subproductos del proceso de obtención de azúcar— en alcohol de alta calidad, tanto hidratado como anhidro, con aplicaciones industriales y energéticas.
Actualmente, la provincia aporta el 60% de la producción total de bioetanol elaborado con caña de azúcar y alcanza el 23% de la producción nacional si se considera también la obtenida a partir de maíz.
El uso de bioetanol como componente de los combustibles líquidos se consolidó como una política estratégica desde la sanción de la Ley 26.093 en 2006, que promovió los biocombustibles. A partir de 2010, el corte obligatorio de bioetanol en las naftas comenzó con un 5%, llegando al 10% en 2013 y al 12% desde 2016 hasta la actualidad.
Además de su función energética, el alcohol producido en la Argentina tiene múltiples aplicaciones industriales, como en productos farmacéuticos, cosméticos, licorería y artículos de limpieza. Esta diversificación ha generado empleo, inversión y valor agregado en la región, fortaleciendo el entramado productivo local.
Con una industria sucroalcoholera adaptada a los nuevos desafíos del mercado energético, Tucumán reafirma su liderazgo en la producción de alcohol y bioetanol, proyectándose como un modelo de desarrollo agroindustrial sostenible para el país.
Zafra 2025: balance y resultados
El cierre de la zafra 2025 confirma la magnitud del aporte tucumano al desarrollo bioenergético nacional. De acuerdo con datos del IPAAT, solo dos ingenios —La Florida y Leales— continúan en actividad, mientras que doce ya concluyeron su molienda: Santa Bárbara, Ñuñorco, La Trinidad, La Corona, Marapa, Santa Rosa, Famaillá, Aguilares, Bella Vista, Concepción, Cruz Alta y La Providencia.
El último informe de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) estimó 17.600.000 toneladas de caña de azúcar disponibles para la campaña. Al 28 de octubre, los ingenios reportaron al IPAAT una molienda acumulada de 17.502.927 toneladas de caña bruta en 202 días de actividad, equivalente al 99,45% de la estimación y con un incremento del 6% respecto a la zafra 2024.
En cuanto a la producción, se obtuvieron 1.295.251 toneladas de azúcar físico, distribuidas en 807.154 toneladas de azúcar blanco común tipo A, 300.567 toneladas de azúcar crudo, 16.645 toneladas de azúcar orgánico y 170.885 toneladas de azúcar refinado.
De acuerdo con Agrositio, la campaña de alcohol, con cinco destilerías en actividad, alcanzó 186 días y una producción total de 301.874.178 litros, lo que representa un aumento del 8% frente al año anterior. Del total de alcohol hidratado, se deshidrataron 166.251.769 litros para la mezcla de biocombustibles (alcohol anhidro o bioetanol), equivalente al 55% del volumen total.
Estos resultados consolidan a Tucumán como el principal productor de bioetanol del país y ratifican su papel estratégico en la diversificación energética y en el desarrollo sustentable del Noroeste Argentino.
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