La agricultura mexicana avanza hacia una transformación tecnológica impulsada por la necesidad de producir más con menos recursos. El uso de drones para fumigación, fertilización y mapeo de cultivos crece a un ritmo de 35% anual, mientras que el Programa Nacional de Tecnificación de Riego busca optimizar el uso del agua en más de 200 mil hectáreas de 17 distritos de riego, en beneficio de más de 225 mil productores. Ambas tendencias apuntan a modernizar el campo y enfrentar retos como la escasez de mano de obra, el cambio climático y la presión por incrementar la productividad.
De acuerdo con El Economista, la adopción de drones agrícolas en México ha pasado de ser una curiosidad tecnológica a una herramienta presente desde Sinaloa hasta Yucatán, en cultivos de maíz, agave, caña, olivo y piña.
En diez años, el mercado pasará de 39 millones de dólares a alrededor de 650 millones. Eso implica un crecimiento anual de aproximadamente 35%
Afirmó Gilberto de Jesús López Castañs, profesor e investigador de la Universidad Autónoma Chapingo. El principal motor de esta expansión es la falta de mano de obra dispuesta a realizar tareas de aplicación de agroquímicos, sumado al alto costo y riesgo del trabajo.
Un dron puede aplicar productos hasta 10 veces más rápido que la pulverización convencional, con una sola persona cubriendo varias hectáreas en minutos. En zonas de difícil acceso, estas aeronaves operan con precisión milimétrica, evitando compactar el suelo y dañarlo.
Según Jeffrey Dong, representante de ventas de DJI Agriculture para América Latina, la tecnología incorpora GPS, control automático de dosis y sensores multiespectrales que ajustan el tamaño de la gota para reducir la deriva del viento.
Esto permite disminuir el consumo de agua y agroquímicos: mientras la fumigación tradicional utiliza entre 200 y 400 litros por hectárea, un dron requiere entre 10 y 15 litros. En México, ya hay más de 3,000 pilotos certificados y se estima que en 2024 más del 10% de la superficie tratada con agroquímicos fue trabajada con drones.
Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), informó que el Programa Nacional de Tecnificación de Riego, parte del Plan Nacional Hídrico 2024-2030, tiene como meta optimizar el uso del agua y aumentar la productividad en más de 200 mil hectáreas de 17 distritos de riego.
“Esos ahorros de agua se van a traducir en que vamos a disponer de volúmenes para abastecer a las poblaciones, en este caso, para el uso doméstico o el uso industrial”, explicó el coordinador general de Eficiencia Hídrica Agroalimentaria, Jesús Vázquez Lizárraga, en entrevista para el videopodcast “Voces del Mar y la Tierra”.
El técnico de campo y asesor en riego por goteo de la dependencia, José Arturo Orihuela Gaona, señaló desde el Distrito de Riego 016 de Morelos que con la tecnificación será posible incrementar al menos en 50% la producción promedio, reduciendo el desperdicio de agua.
Agregó que estas acciones estarán acompañadas de un manejo integral de cultivos y una transición agroecológica, en colaboración con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y Escuelas de Campo.
También te puede interesar leer:
Crisis sin precedentes en la agroindustria azucarera: pérdidas estimadas por 26 mil millones
Tailandia prevé su mayor molienda en seis años pese a brote de WCLD
Importaciones de azúcar golpean al sector, salvo en Atencingo

